Cómo es el día a día de los rugbiers en la cárcel: juegos de ajedrez, gimnasio y talleres
Primero estuvieron alojados en Dolores y luego fueron trasladados a la Alcaidía N°3 de Melchor Romero.
A cinco años del fallecimiento de Fernando Báez Sosa, los ocho rugbiers condenados en el caso mantienen una rutina dinámica y establecida para pasar los días en la Alcaidía Número 3 de Melchor Romero.
Máximo Thomsen, Matías Benicelli, Enzo Comelli, Ayrton Viollaz, Blas Cinalli, Lucas Pertossi, Ciro Pertossi y Luciano Pertossi reciben las visitas de sus familiares los jueves entre las 13:00 y las 17:00 horas.
Según las fuentes, la relación entre el grupo de amigos sigue igual, permanecen dos en cada celda y siguen separados del resto de los presos. "Es deber del Servicio Penitenciario Bonaerense tenerlos alojados ahí, no es una concesión que están haciendo con ellos", expresó a Francisco Oneto, abogado de Thomsen. Y agregó que ninguno de los condenados goza de beneficios, sino que simplemente se respetan sus derechos como detenidos.
Además, realizan actividad física supervisados por un profesor de la materia, como también participan de talleres no formales, como de lectura y alfabetización jurídica.
En su día a día, tienen acceso a la televisión y la única distracción externa que reciben está en el patio: cuatro horas diarias, a veces por la mañana y otras por la tarde, en las que no se cruzan con ningún otro recluso, mucho menos del anexo femenino.
Los ocho pueden reunirse en sus celdas mientras no transcurran las horas de descanso. Para pasar el tiempo, tienen a su disponibilidad juegos de ajedrez y otros.