Corrientes: la lluvia apaciguó los incendios y ya no quedan focos activos
Aunque la lluvia ha permitido que la situación de los incendios en Corrientes esté bajo control, las autoridades continúan trabajando para evitar nuevos brotes.
Las lluvias que cayeron en las últimas horas trajeron alivio a la provincia de Corrientes, permitiendo que, a partir de este jueves a la tarde, no quedaran focos activos de incendio. El coordinador del Comando Operativo de Emergencias, Bruno Lovinson, confirmó que la situación está "totalmente controlada", aunque las guardias de ceniza se mantienen en algunas zonas donde no se registraron precipitaciones.
Condiciones meteorológicas y trabajo de los bomberos
Lovinson detalló que las lluvias registraron un promedio de 15 a 20 milímetros en varias regiones, mientras que en algunas áreas la cantidad de agua caída fue superior. Esto contribuyó al control de los incendios, que fueron atendidos tanto por brigadas de bomberos como desde el aire. A pesar del alivio, el Comando sigue realizando tareas de monitoreo en las zonas más afectadas, como las localidades de Santo Tomé y San Carlos, donde no se registraron lluvias, pero se mantiene la vigilancia ante posibles focos de ceniza.
Recorrido y esfuerzos del gobernador Valdés
El gobernador de la provincia, Gustavo Valdés, estuvo en la zona de Curuzú Cuatiá, uno de los lugares más impactados por los incendios, donde coordinó las acciones de mitigación y dialogó con la comunidad. Valdés resaltó el trabajo conjunto de bomberos, brigadistas, Defensa Civil y otros organismos para controlar los incendios, destacando que en esta ocasión se cuenta con más recursos y equipos especializados en el combate del fuego, como aviones y helicópteros.
El impacto de los incendios y la respuesta del gobierno
Antes de la mejora en las condiciones climáticas, el miércoles, Corrientes enfrentaba una situación crítica con 14 focos activos. En ese momento, los equipos de emergencia ya habían logrado extinguir varios incendios, pero otros seguían activos, especialmente en las localidades de Alvear, Mariano I. Loza y Perugorría. La provincia, con la colaboración de fuerzas federales, continuó el trabajo intensivo para garantizar la seguridad de los habitantes y el control total de los focos ígneos.