El primo de Diosdado Cabello es el encargado de custodiar al gendarme argentino Nahuel Gallo
El gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela bajo acusaciones falsas, está siendo custodiado por César Augusto Febres Cabello, primo de uno de los máximos funcionarios del régimen.
César Augusto Febres Cabello, primo de Diosdado Cabello, se encuentra en el centro de la represión del régimen venezolano al ser el encargado de la custodia del gendarme argentino Nahuel Gallo. General de División del Ejército y actual Comandante del ZODI 23 Trujillo, Febres Cabello ocupa un puesto clave en la estructura de poder del chavismo. Su vínculo familiar con el hombre más fuerte del régimen, Diosdado Cabello, refuerza aún más su influencia dentro del aparato represivo del gobierno de Nicolás Maduro.
Aunque el régimen venezolano intenta mantener en secreto muchos de los detalles sobre las detenciones arbitrarias, la figura de César Cabello destaca por su responsabilidad directa en la custodia y supervisión de casos como el de Gallo.
El rol de César Febres Cabello en la represión chavista
César Febres Cabello, además de ser primo de Diosdado, ha demostrado ser una pieza esencial dentro de la maquinaria represiva del chavismo. Su posición como Comandante del ZODI 23 Trujillo le permite manejar los recursos y la estrategia de control en una de las zonas más críticas del país. Desde su puesto en la Comisión de Servicio en el Ministerio de Interior y Justicia, Febres Cabello asegura que las órdenes de represión y detenciones arbitrarias se ejecuten sin cuestionamientos, siempre bajo la supervisión de su primo y mano derecha de Maduro.
A pesar de las condenas internacionales, César Cabello sigue adelante con la misión de mantener encarcelado a Gallo, sin dar explicaciones claras sobre su arresto.
El poder de los Cabello en la estructura militar y política de Venezuela
La influencia de los Cabello dentro del régimen de Maduro es innegable. Mientras Diosdado controla la política nacional y las fuerzas armadas, César Febres Cabello tiene un rol crucial en el aparato represivo. La presencia de la familia Cabello en todos los niveles de poder demuestra la consolidación de una élite militar que ha asumido un control casi absoluto sobre la administración y las fuerzas de seguridad de Venezuela.