Hackeando el sistema: la comunidad trans contra Miss Italia
Más de 100 hombres trans comenzaron a inscribirse en el concurso de belleza a modo de protesta.
Estamos en el 2023 pero parece que algunos no lo saben. Próximos al concurso de Miss Universo, países como Argentina, Holanda e Italia están realizando las competencias internas para conocer quién será la representante en el certamen de belleza más importante del mundo.
Causando mucha polémica, el concurso Miss Italia se manifestó en contra de la normativa propuesta por Miss Universo. Declaró que las mujeres que quieran participar en la competencia deben haber sido identificadas como "mujeres al nacer". De esta forma, se estaría prohibiendo la participación de mujeres trans en la competencia. Miss Universo permite y avala la participación de mujeres transgénero, siempre y cuando estas sean reconocidas como mujeres en sus países de origen.
En 2018, la española Ángela Ponce marcó un hito al ser la primera mujer trans participando en el Miss Universo. Además, el 8 de julio pasado, por primera vez en la historia, Países Bajos coronó a Rikkie Valerie Kollé, una mujer transgénero, como la nueva Miss Holanda.
Según la patrocinadora del concurso, Patrizia Mirigliani, las normas han cambiado y las competencias de belleza que permiten a las mujeres transgénero lo hacen sólo para generar entusiasmo en los medios.
"Desde que nació, mi competencia ha previsto en su reglamento la aclaración según la cual se debe ser mujer desde el nacimiento. Probablemente porque, ya entonces, se preveía que la belleza podía sufrir modificaciones, o que la mujer podía sufrir modificaciones, o que el hombre podía convertirse en mujer", dijo Mirigliani.
"La lucha contra el sistema es interseccional"
En protesta contra esta medida de exclusión, los hombres trans de Italia comenzaron a inscribirse al concurso. Al final de todo, ellos son mujeres de nacimiento, como lo requiere la competencia. El activista trans Federico Barbarossa fue quien ingenió toda esta movida. "Cuando escuché sobre la absurda regulación, se me ocurrió espontáneamente. Me asignaron el género femenino al nacer, pero siempre me he sentido como un chico", explicó.
Elia Bonci, otro activista trans, dijo que se armó de valor : "Usé mi nombre muerto y me inscribí en Miss Italia porque la lucha contra la transfobia es interseccional y aunque no soy una mujer trans, he decidido luchar por su derechos."