IMPSA vuelve a manos privadas: detalles del traspaso y la nueva etapa de la metalúrgica
La estadounidense ARC Energy selló este martes el traspaso de la firma mendocina dedicada a la fabricación de turbinas y soluciones energéticas.
La histórica empresa mendocina IMPSA, conocida por su producción de turbinas y maquinarias para represas hidroeléctricas, volvió a ser privatizada. Este martes se firmó el traspaso definitivo de la compañía a Industrial Acquisitions Fund (IAF), un consorcio estadounidense cuyo principal socio es ARC Energy. La operación marca el cierre de un proceso iniciado en 2021, cuando el gobierno de Alberto Fernández y la provincia de Mendoza intervinieron para rescatar a IMPSA de la crisis económica derivada de malos negocios con Brasil y Venezuela.
El acuerdo fue sellado en una ceremonia virtual, ya que el gobernador Alfredo Cornejo, quien se encontraba en una gira comercial en Europa, participó a través de Zoom. A la firma asistieron, entre otros, la vicegobernadora Hebe Casado y el secretario de Industria y Comercio, Esteban Marzorati. Esta operación representa la primera privatización importante bajo la administración de Javier Milei.
La deuda y los pagos a los acreedores
El proceso de privatización estuvo marcado por intensas negociaciones con los acreedores de IMPSA. La compañía arrastra una deuda de 576 millones de dólares debido a sus fallidos contratos con Venezuela y Brasil. A pesar de que inicialmente el consorcio tenía plazo hasta el 31 de enero para llegar a un acuerdo, ARC Energy solicitó una prórroga, la cual fue otorgada hasta el 10 de febrero. Finalmente, tras una renegociación con los principales acreedores, se logró concretar el acuerdo.
Entre los acreedores figuran importantes entidades financieras como el Banco de la Provincia de Buenos Aires, el Banco Hipotecario y Bradesco, entre otros. La nueva administración de IMPSA se comprometió a abonar la deuda en plazos, mientras se busca revitalizar la compañía.
Los compromisos y el futuro de IMPSA
La nueva etapa de IMPSA estará marcada por una inyección de capital por parte de ARC Energy, que se comprometió a aportar 27 millones de dólares en diversos pagos durante 2025 y 2026. La empresa estadounidense también se encargará de mantener los 650 puestos de trabajo en Mendoza, lo que fue uno de los puntos clave para que los sindicatos apoyaran el proceso de privatización.
A nivel estratégico, IMPSA busca enfocarse en licitaciones de grúas de gran porte para puertos en Estados Unidos, un mercado al que apunta a acceder aprovechando la relación de ARC Energy con altos funcionarios políticos, como los ex colaboradores de Donald Trump. Esta renovada orientación comercial se presenta como una de las grandes apuestas para recuperar la competitividad de IMPSA a nivel internacional.