Inundaciones en Bahía Blanca: el gasoducto de Vaca Muerta está en riesgo y se habla de una posible importación de GNL
La operación del Gasoducto Perito Moreno está comprometida tras el temporal que afectó al complejo de General Cerri.
Las intensas lluvias que azotaron Bahía Blanca provocaron la paralización del complejo gasífero de General Cerri, operado por Transportadora de Gas del Sur (TGS). El Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) confirmó que el sistema está en estado crítico y con los transportes ininterrumpibles cortados desde el 7 de marzo.
"La crisis meteorológica bloqueó el complejo y se activaron las válvulas de seguridad. Aunque el sistema está estable, debimos interrumpir el suministro de gas", explicaron desde la empresa. Para mitigar el impacto, Cammesa ordenó a las generadoras el uso de gasoil en lugar de gas natural para la producción de electricidad.
Impacto en el abastecimiento de gas y energía
El complejo de General Cerri es clave para el procesamiento de líquidos derivados del gas natural, como etano, propano y butano. Su paralización afecta directamente al Gasoducto Perito Moreno, lo que podría generar problemas de suministro en sectores industriales.
Según ENARGAS, "el gas para la demanda prioritaria, como hogares, hospitales y comercios, está garantizado". Sin embargo, el principal problema radica en la provisión de combustible para la generación termoeléctrica, que representa el 60% de la electricidad consumida en Argentina.
El gobierno podría importar gas licuado de urgencia
La interrupción del complejo obliga al gobierno a evaluar la importación de Gas Natural Licuado (GNL) para garantizar el suministro. Un exfuncionario de la cartera de Energía advirtió que "van a tener que traer buques de urgencia, lo que implica costos mucho más altos".
En 2023, cuando el gasoducto no estaba operativo, Argentina gastó más de USD 1300 millones en importación de GNL. El año pasado, la cifra bajó a USD 650 millones, pero con la salida de servicio del complejo de TGS, los costos podrían dispararse nuevamente.
Mientras tanto, con el descenso del agua, se reactivaron parcialmente las transferencias de los gasoductos Neuba I, Neuba II y San Martín hacia los tramos finales del sistema, complementándose con el gas inyectado en Salliqueló. No obstante, la situación sigue siendo crítica y no hay certezas sobre la normalización total del suministro.