Italia endurece las reglas de ciudadanía y deja afuera a miles de argentinos
Solo podrán tramitarla quienes tengan padre o abuelo italiano. El Gobierno italiano busca frenar el colapso de los consulados y limitar el uso del pasaporte europeo.
Italia aplicó una dura restricción para el acceso a la ciudadanía por descendencia, lo que afecta directamente a miles de argentinos que buscaban obtener el pasaporte europeo. A partir de ahora, solo podrán tramitarla quienes tengan al menos un padre o abuelo nacido en Italia, dejando afuera a quienes recurrían a generaciones más lejanas.
La medida, aprobada por el Consejo de Ministros y de efecto inmediato, cambia el tradicional sistema de ius sanguinis (derecho de sangre), que permitía a cualquier descendiente de un italiano solicitar la ciudadanía si su antepasado había estado vivo después del 17 de marzo de 1861, cuando se creó el Reino de Italia.
Un freno a la "saturación de consulados"
El ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Antonio Tajani, justificó la decisión señalando que el sistema estaba siendo abusado y que los consulados estaban colapsados con solicitudes de ciudadanía.
"Ser ciudadano italiano es algo serio. No es un juego para obtener un pasaporte que te permita ir de compras a Miami", declaró en conferencia de prensa.
Según el diario Corriere della Sera, en la última década se produjo un "boom" en los trámites de ciudadanía, con 6,4 millones de personas reconocidas como italianas en el exterior. En Argentina, los trámites pasaron de 20.000 en 2023 a 30.000 en 2024.
Cambio en la gestión del trámite
Otro punto clave es que el reconocimiento de la ciudadanía ya no se hará en los consulados locales, sino directamente en el Ministerio de Asuntos Exteriores en Roma, lo que podría generar nuevas demoras.
Esta no es la primera restricción en la política migratoria italiana. En octubre pasado, el Ministerio del Interior ya había endurecido los requisitos, limitando el acceso a la ciudadanía para descendientes de italianos que se naturalizaron en otros países mientras sus hijos eran menores de edad.
Con este nuevo decreto, el acceso a la ciudadanía italiana se vuelve más difícil para miles de argentinos que hasta ahora veían en el pasaporte europeo una puerta de entrada a nuevas oportunidades.