La clase media y media baja es la que más se empobreció con Milei
Entre quienes no reciben planes sociales, la pobreza creció casi 10 puntos en solo un mes, según reveló un informe de la UCA.
La pobreza ha experimentado un alarmante aumento durante los primeros dos meses de gestión del gobierno de Javier Milei. Sin embargo, este incremento significativo esconde una tendencia sorprendente: los sectores más afectados no son los receptores de planes sociales, como los trabajadores informales, sino los sectores medios y medio-bajos.
Según el último informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, la pobreza ha aumentado drásticamente. En el tercer trimestre de 2023, la tasa de pobreza se ubicaba en el 44,7%. Para diciembre de ese año, se estima que alcanzó el 49,5%, y en enero de 2024, se elevó al 57,4%.
Sin embargo, lo más notable es que el mayor incremento se ha producido en los hogares de clases trabajadoras o medias no beneficiarias de programas sociales, según indica la misma UCA. Aunque es innegable el impacto devastador del ajuste de Milei en los sectores más bajos, donde la falta de recursos implica directamente la privación de alimentos básicos, las cifras muestran que el sector en el que más personas han caído en la pobreza es el medio y medio-bajo.
Este fenómeno se evidencia en las cifras duras proporcionadas por la UCA. Mientras que la pobreza entre quienes reciben planes sociales aumentó solo 3,6 puntos, pasando del 81,9% al 85,5%, la pobreza entre quienes no reciben estos beneficios aumentó en 9,2 puntos, llegando al 43,9% en enero.
En cuanto a la indigencia, la situación es aún más llamativa: entre quienes no reciben planes sociales, la indigencia aumentó 3,7 puntos, mientras que entre quienes sí los reciben, disminuyó en 5 puntos.
Estos cambios drásticos en las cifras de pobreza y la diferencia en el impacto entre los receptores y no receptores de planes sociales se explican en parte por las políticas específicas implementadas por el Gobierno. Mientras que se otorgaron aumentos significativos en asignaciones como la AUH y la Tarjeta Alimentar, los beneficiarios del programa Potenciar Trabajo, aproximadamente 1,2 millones de personas, vieron congelados sus ingresos en un momento de fuerte inflación, lo que probablemente haya contribuido a su caída en la pobreza.