Nación envió ayuda a Tafí del Valle para combatir los incendios
El presidente Javier Milei dispuso el envío de un avión hidrante y un helicóptero para combatir los incendios en Tafí del Valle, además de asistencia técnica y un pronóstico meteorológico especializado.
El Gobierno de Javier Milei intensificó su respuesta ante la grave crisis de incendios que azota Tafí del Valle, en la provincia de Tucumán. En un esfuerzo por controlar las llamas que devastaron más de 4.500 hectáreas de pastizales y áreas montañosas, la administración presidencial envió un avión hidrante y un helicóptero para apoyar a los equipos provinciales en el combate del fuego.
Además, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) fue activado para proporcionar asistencia técnica especializada a los equipos locales y ofrecer un pronóstico meteorológico adaptado a las condiciones del incendio. Esta medida tiene como objetivo mejorar la coordinación y efectividad en las operaciones de extinción.
El vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán, está en comunicación constante con el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, para coordinar los esfuerzos y enfrentar la complejidad de la situación. El incendio, que comenzó a fines de julio en una zona de difícil acceso a unos 3.000 metros de altura, sigue avanzando con gran intensidad, especialmente en los valles de la región.
En el lugar trabajan más de 50 personas, incluyendo bomberos voluntarios, brigadistas forestales y miembros de Defensa Civil municipal. La situación es alarmante, con las llamas extendiéndose por kilómetros y amenazando áreas residenciales cercanas. Las imágenes del lugar revelan una escena de devastación sin precedentes, con un intenso calor y brasas que dificultan el acceso a las zonas afectadas.
Los vecinos de Tafí del Valle expresan su preocupación mientras las llamas se acercan a sus hogares. "Nunca habíamos visto algo así de cerca", comentan, mientras observan cómo el fuego se desplaza hacia áreas residenciales.
El ingeniero Alfredo Grau, especialista en incendios forestales, explica que el crecimiento urbano descontrolado en las últimas décadas creó más combustible para los actuales incendios, dado que la reducción de incendios históricos permitió una acumulación excesiva de vegetación.
Las comparativas entre las imágenes de 1942 y 2023 evidencian un aumento significativo en la urbanización de la zona, con muchas más construcciones en áreas que antes eran montañosas. "El avance de la población sobre las montañas hace que hoy estén en peligro", afirma Grau.