¿Quiénes son Eduardo Constantini y Adolfo Cambiaso, los nuevos dueños de la estancia de Lázaro Báez?
Un empresario argentino del desarrollo inmobiliario y una leyenda del polo mundial se unen para adquirir el campo "El Entrevero" en una histórica subasta.
La estancia "El Entrevero", ubicada en la exclusiva zona de José Ignacio, Uruguay, y que estuvo en el centro de la controversia por su vínculo con el empresario Lázaro Báez, ha sido adquirida por una sociedad formada por Eduardo Constantini y Adolfo Cambiaso.
Eduardo Constantini es un destacado empresario argentino, licenciado en Economía de la Universidad Católica Argentina y con un máster de la Universidad de East Anglia, Inglaterra. Su nombre es sinónimo de desarrollo inmobiliario en Argentina, siendo el fundador de Nordelta, uno de los mayores proyectos urbanísticos del país, y presidente de Consultatio, la empresa que participó en la adquisición de "El Entrevero". Además de su impacto en el ámbito empresarial, Constantini es conocido por su pasión por el arte, siendo fundador y presidente del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), que alberga una de las colecciones de arte latinoamericano más importantes del mundo. Su visión de negocios ha extendido sus tentáculos a Uruguay, donde busca ahora, junto a Cambiaso, desarrollar proyectos de gran envergadura.
Por otro lado, Adolfo Cambiaso, conocido como "Adolfito", es una figura legendaria en el mundo del polo. Nacido en una familia con un largo historial en este deporte, Cambiaso es considerado uno de los mejores polistas de todos los tiempos, con múltiples victorias en el Campeonato Argentino Abierto de Polo y numerosos títulos internacionales. Su habilidad en el campo de juego, combinada con su carisma, le ha valido el reconocimiento global. Más allá de su carrera deportiva, Cambiaso ha incursionado en la cría y entrenamiento de caballos de polo, solidificando su legado en el deporte. Su participación en la compra de "El Entrevero" apunta a un nuevo capítulo en su vida, donde el polo y el desarrollo inmobiliario podrían confluir en un proyecto único.
El acuerdo entre ambos para adquirir "El Entrevero" se dio bajo una subasta que, con una base de 3,5 millones de dólares, alcanzó los 10.800.000 dólares, cerrando así un capítulo de la historia judicial de Lázaro Báez y abriendo otro de desarrollo y potencial en una de las áreas más exclusivas de Uruguay. Sobre el futuro del campo, desde Consultatio se expresó: "Todavía no sabemos qué tipo de proyecto, pero tenemos mucho entusiasmo. Va a ser una asociación entre ambos", indicando una colaboración que promete integrar el talento y la visión de estos dos prominentes argentinos.