¿Sirven las tomas de las facultades?

Más de 65 facultades se encuentran tomadas en todo el país en reclamo a la ratificación del veto a la Ley de Financiamiento Universitario. Qué dice el ámbito universitario sobre las tomas.

Periodista

Desde hace una semana, las universidades públicas realizan un reclamo conjunto para que se amplíen las partidas presupuestarias previstas para las casas de altos estudios en el Presupuesto 2025, luego de que se ratificara el veto del presidente Javier Milei en la Cámara de Diputados. Enterate Noticias dialogó con miembros de la comunidad universitaria que expresaron su postura con respecto a las múltiples tomas que se realizan en todo el país.

Es importante aclarar que las tomas estudiantiles son una forma de protesta en la que los estudiantes toman físicamente los edificios de las universidades buscando visibilizar demandas, como mejoras en la infraestructura, aumento del presupuesto educativo y mejores condiciones de estudio. Las ocupaciones suelen ir acompañadas de asambleas, movilizaciones y otras actividades en defensa de la universidad pública.

La Lic. Eva Fontdevila, docente de la Facultad de Filosofía y Letras en la UNT, expresó su opinión respecto de las tomas: "Es una medida bastante extrema en el sentido que venimos de varios meses de instalar este conflicto al que nos llevó el Gobierno nacional. Por supuesto que nos pone entre la espada y la pared con respecto a qué decisión tomar porque es un ataque muy fuerte al presupuesto y no solamente a los salarios docentes y los no docentes, sino a todos los gastos de funcionamiento de la universidad".

La docente mencionó que esta vez la toma tiene una particularidad muy específica: "Es con actividades, es decir, no es una toma cerrada, ni que impida el funcionamiento académico y administrativo de la facultad, sino que garantiza que los estudiantes y los docentes nos podamos encontrar mientras realizamos la medida de fuerza".

¿Sirven las tomas de las facultades?

Fontdevila indicó que las clases durante este reclamo son públicas y abiertas para fortalecer el llamado de atención y dar visibilidad al conflicto: "Creo que es una síntesis de la necesidad de luchar y, al mismo tiempo, la necesidad de mostrar que la universidad no solamente sigue funcionando sobre las espaldas de docentes, estudiantes y no docentes sino que hay una voluntad de la comunidad académica".

Por último, la docente brindó su opinión sobre un testimonio que le llamó la atención: "Hoy escuché en la radio el testimonio de unos estudiantes de la UBA contando que ayer a la una de la mañana armaron unas mesas y que se puso cada uno a terminar su trabajo y a estudiar. Me puso la piel de gallina. Es muy cruel estigmatizar a los estudiantes y a los docentes universitarios porque absolutamente nadie quiere no estudiar o no enseñar, todo el mundo quiere quiere recibirse, terminar sus trabajos y seguir investigando"

Silvia Rodríguez Terrazas, Lic. en Ciencias de la Comunicación en la UNT, explicó que la medida, a su pensar, trae beneficios. "Estos espacios se han armado para que podamos debatir y hablar de la situación que se está viviendo. Esta unidad entre toda la comunidad es algo que tiene que profundizar y apostar porque el ataque no es solo a la educación sino también a la salud y a los jubilados", expresó.

¿Sirven las tomas de las facultades?

Sobre la postura del Gobierno, Rodríguez terrazas mencionó: "El gobierno está pendiente y si le molesta que esta organización comience a crecer. El gobierno de Javier Milei consiguió un triunfo político pero en la juventud comienza a perder imagen positiva como así también con los jubilados. La medida tomada por las universidades es la más contundente que encontraron los estudiantes para responder a Javier Milei".

El periodista Sebastián Pisarello también fue contundente con su postura y ratificó que el movimiento estudiantil y universitario siempre tiene su autonomía para decidir cuáles son las mejores medidas de fuerza para visibilizar algo. 

Sobre la modalidad de toma con clases pública, Pisarello indicó: "Me parece que es una una forma inteligente y creativa de dialogar debido al contexto. Eso es clave en estos momentos de ebullición política y social, una de las mejores herramientas que tenemos es la creatividad y las cabezas de los estudiantes están funcionando a pleno para para poder buscar nuevas maneras de conectarse con la sociedad y viceversa". 

Gianella Micel Banega Ruiz, estudiante y consejera directiva de la Facultad de Derecho de la UNT, mencionó que en Derecho el reclamo es diferente al de Filosofía y Letras o Artes. "Nos hemos unido con las otras asambleas, afuera del Rectorado hemos hecho varias mociones sobre algunas cuestiones en particular, por ejemplo, apoyar el paro de este jueves o convocar una nueva asamblea o a una nueva marcha federal universitaria. Nosotros siempre vamos a apoyar para poder seguir en la lucha", aseguró.

Sin embargo, Banega Ruiz mencionó que algunas de las inquietudes que manifestaron los estudiantes fueron que los paros y tomas impiden que la facultades sigan abiertas y, por lo tanto, afecta el derecho de ellos a poder estudiar. En derecho las clases serán públicas pero no se realizará una toma.

"La realidad es que lamentablemente si nuestros docentes y no docentes no tienen el salario que les corresponde es muy difícil poder enseñar en esas condiciones. La actualización del presupuesto universitario nos termina afectando a todos como estudiantes", mencionó.

Por último, manifestó que, en su opinión, el paro o toma no influirá en la decisión del Gobierno libertario ya que no es flexible con la misma, pero considera a la toma una medida válida y necesaria en las facultades en las que se están realizando. 

¿Sirven las tomas de las facultades?

En Tucumán, una de las tomas más impactantes fue la de 2013 cuando el reclamo duró más de 50 días. La protesta se centraba en dos denuncias por abuso sexual en la zona del parque 9 de Julio. Fue en esta ocasión que los estudiantes de Filosofía y Letras, Psicología y Ciencias Naturales tomaron la facultad en reclamo por la necesidad de que se declare en la provincia la ley de emergencia de violencia sexual, doméstica y de género. Durante este acontecimiento también se reclamó por el boleto universitario gratuito y se logró la creación de una comisión para gestionar un comedor universitario que dos meses después lograron obtener exitosamente. Además, se consiguió crear comisiones de género en las facultades argentinas. 

Mientras que en 2018, fue el año con más conflictos y tomas, durante la gestión de Mauricio Macri, 57 universidades reclamaron por un mejor presupuesto y salarios docentes dignos. 

Sabiendo todo esto, ¿qué te parecen las tomas?

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