Conflicto en Congo: más de 100 muertos y 500.000 desplazados por enfrentamientos entre el ejército y el M23
La violencia ha desplazado a más de 500.000 personas y desatado una grave crisis humanitaria, mientras las protestas en Kinshasa aumentan por la intervención de Ruanda en el conflicto.
Recientemente, la ciudad de Goma, ubicada en la provincia de Kivu del Norte, en la República Democrática del Congo, ha sido escenario de intensos enfrentamientos entre el ejército y los rebeldes del Movimiento 23 de Marzo (M23). Según informes de la ONU y agencias de noticias, el saldo hasta el momento es de al menos 100 personas muertas y más de 1.000 heridas tras tres días de violentos combates que comenzaron el 26 de enero.
El conflicto ha causado una grave crisis humanitaria, con miles de personas abandonando sus hogares en busca de seguridad. La situación en Goma sigue siendo crítica, y los hospitales locales están desbordados de heridos, mientras las organizaciones internacionales como la ONU y la Cruz Roja siguen monitoreando los eventos.
Crisis humanitaria: Más de medio millón de personas desplazadas
El impacto de este conflicto no solo se refleja en las víctimas directas, sino también en la crisis humanitaria que se ha desatado en la región. Según datos de la ONU, más de 500.000 personas han sido forzadas a abandonar sus hogares desde principios de enero, huyendo de la violencia. La situación en Goma y sus alrededores es alarmante, con un alto número de desplazados que buscan refugio en otras áreas del país.
Myriam Favier, responsable del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Kivu del Norte, mencionó que los equipos quirúrgicos están trabajando sin descanso para atender la gran cantidad de heridos, pero la demanda sigue superando la capacidad de los hospitales. Los organismos internacionales continúan ofreciendo apoyo, aunque la situación sigue siendo extremadamente difícil.
Protestas en Kinshasa y un conflicto de larga data
El conflicto ha generado repercusiones no solo en Goma, sino también en la capital del país, Kinshasa, donde se han producido protestas en rechazo al enfrentamiento. Los manifestantes responsabilizan a Ruanda de alimentar la violencia, acusándolo de respaldar al M23, y piden justicia por las miles de víctimas del conflicto.
El M23, un grupo armado compuesto principalmente por miembros de la etnia tutsi, ha sido un actor clave en la región desde su fundación en 2012. Aunque el grupo ha tenido períodos de tregua y hasta se incorporó al ejército congoleño, ha retomado las armas en varias ocasiones, principalmente por el incumplimiento de acuerdos previos. Esta guerra, que tiene sus raíces en las tensiones étnicas derivadas del genocidio de 1994 en Ruanda, sigue siendo una de las más complejas de la región.
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