El Gobierno busca fracturar al kirchnerismo para aprobar la suspensión de las PASO

El oficialismo enfrenta un desafío clave en el Senado: conseguir los 37 votos necesarios para sancionar la suspensión de las PASO. Con solo seis senadores propios, La Libertad Avanza apuesta a sumar aliados estratégicos y aprovechar las divisiones en Unión por la Patria para avanzar con la iniciativa.

Tras la media sanción en Diputados, el proyecto llega a la Cámara alta con una amplia mayoría de 162 votos a favor. Ahora, el oficialismo busca replicar esa victoria en el Senado, donde necesita el respaldo de legisladores de distintos bloques.

El PRO, liderado por Alfredo de Ángeli, ya comprometió sus ocho votos, mientras que otras fuerzas provinciales podrían inclinar la balanza a favor del Gobierno. Entre ellos, destacan Mónica Silva (Juntos Somos Río Negro), Carlos Arce y Sonia Decut (Frente Renovador de la Concordia de Misiones), y el interbloque Provincias Unidas, con legisladores como Carlos Espínola (Corrientes), Juan Carlos Romero (Salta) y Alejandra Vigo (Córdoba).

El factor clave: la fractura en Unión por la Patria

Unión por la Patria cuenta con 34 senadores tras la incorporación de Stefanía Cora (Entre Ríos), pero las tensiones internas amenazan su unidad. La relación entre los gobernadores peronistas y el sector referenciado en Cristina Kirchner se encuentra en un punto crítico, lo que podría generar votos disidentes o abstenciones que favorezcan al oficialismo.

En provincias como Santiago del Estero y Catamarca, la influencia de los gobernadores podría ser determinante. Senadores como Claudia Ledesma de Zamora, José Neder y Gerardo Montenegro podrían inclinarse a favor de la suspensión de las PASO, al igual que Guillermo Andrada (Catamarca), mientras que Lucía Corpacci, alineada con el kirchnerismo, se mantendría en contra.

Un debate con el tiempo en contra

Javier Milei habilitó sesiones extraordinarias hasta el 21 de febrero, pero el reglamento del Senado exige un plazo de siete días entre la firma del dictamen y su votación. Esto obliga a la vicepresidenta Victoria Villarruel a acelerar la convocatoria de comisiones para que el debate pueda realizarse el 20 de febrero, un día antes del cierre del período extraordinario.

Mientras tanto, sectores como el radicalismo y el monobloque de Francisco Paoltroni mantienen posturas divididas. Aunque la UCR mayoritariamente apoyó la suspensión en Diputados, algunos senadores aún evalúan su posición. Paoltroni, por su parte, cuestionó la urgencia del debate y aseguró que responde a intereses políticos tanto del oficialismo como del kirchnerismo.

Con el reloj corriendo, el oficialismo intensifica sus gestiones para asegurar los votos necesarios. La próxima semana será clave para definir si el Senado sanciona la suspensión de las PASO o si el proyecto queda en el camino.

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