El Gobierno permitirá la exportación de chatarra metálica tras más de una década de prohibición
Luego de 14 años de restricciones, el Gobierno decidió levantar la prohibición a la exportación de desechos metálicos.
El Gobierno nacional decidió no renovar los decretos 1040/20 y 70/23, que desde 2009 prohibían la exportación de chatarra metálica y residuos no ferrosos. Esta medida, que estuvo vigente por más de una década, fue eliminada con el objetivo de fomentar el reciclaje, generar nuevas oportunidades económicas para pequeñas empresas y acceder a mercados internacionales.
Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, fue el encargado de anunciar la decisión a través de su cuenta de X. "El presidente Javier Milei dijo en reiteradas oportunidades que el poder del Estado no se debe usar para redistribuir arbitrariamente ingresos entre los actores de un mercado. Por ello, decidimos no renovar los alcances de los decretos 1040/20 y 70/23", expresó el ministro.
Los decretos 1040/20 y 70/23, impulsados durante la presidencia de Alberto Fernández, habían renovado y prorrogado la suspensión de la exportación de residuos metálicos, principalmente chatarra de hierro, acero, cobre y aluminio. Esta prohibición, que buscaba abastecer a la industria siderúrgica nacional, argumentaba que Argentina carecía de un abastecimiento fluido de estos metales y que, por lo tanto, la exportación afectaba la competitividad de las empresas locales.
No obstante, el ministro Sturzenegger explicó que la medida había resultado contraproducente, ya que desincentivaba el reciclaje y bloqueaba oportunidades de negocios para pequeños recicladores.
"La prohibición era nociva por varios motivos, especialmente porque al deprimir el precio local de los desechos, desincentivaba el reciclaje", señaló el funcionario.
Además, destacó que los sectores más pequeños del reciclaje perdían oportunidades de negocio, como el caso de los cables de cobre desechados por las telefónicas, que no podían ser exportados.
La nueva política: Impulso al reciclaje y apertura de mercados
Con la eliminación de la prohibición, el Gobierno de Javier Milei busca incentivar la competitividad en el sector del reciclaje, abriendo nuevos mercados internacionales para los productos reciclados. Sturzenegger remarcó que esta medida beneficiará a las pequeñas empresas, que ahora podrán acceder a una fuente de ingresos más amplia mediante la exportación de chatarra metálica.
"El reciclaje de metales será ahora un negocio rentable tanto para los pequeños como para los grandes actores del sector, permitiendo la valorización de residuos y generando oportunidades para pymes", expresó el ministro. Además, la medida podría tener un impacto positivo en la balanza comercial, ya que permitirá que materiales reciclables se conviertan en una fuente de ingresos en dólares para el país.
El levantamiento de la prohibición fue celebrado por el Gobierno como un triunfo de la libertad económica sobre los intereses de lobby. Sturzenegger destacó que la medida pone fin a una política que había favorecido a ciertos sectores, pero que perjudicaba a otros más pequeños y generaba distorsiones en el mercado.
"La eliminación de este tipo de medidas es el triunfo de la libertad por sobre el lobby", cerró el ministro, dejando claro que el objetivo es promover un entorno económico más libre y competitivo, con menos intervenciones del Estado.
Impacto en la industria metalúrgica y nuevas oportunidades
Con el fin de la prohibición, se espera que la industria metalúrgica argentina experimente un repunte en la competitividad, al contar con una mayor oferta de metales reciclados que podrá ser utilizada como insumo para la producción de acero y otros productos metalúrgicos. Esto no solo beneficiará a las empresas de reciclaje, sino también a otras industrias a lo largo de la cadena de valor que requieren estos metales para su producción.