Strassera: diez años de la muerte del fiscal que dijo "Nunca más"
El 27 de febrero de 2015 falleció Julio César Strassera, el fiscal que quedó en la historia por su alegato final en el Juicio a las Juntas, cuando cerró con una frase que se convirtió en un emblema de la democracia argentina: "Señores jueces: Nunca más".
El fiscal que enfrentó a los genocidas
En 1985, Strassera asumió la responsabilidad de acusar a los miembros de las tres primeras juntas militares de la última dictadura. Junto a su adjunto, Luis Moreno Ocampo, demostró la existencia de un plan sistemático de secuestros, torturas y asesinatos que afectó a miles de personas en todo el país.
A lo largo de cinco meses de juicio, el fiscal documentó cómo el Estado utilizó métodos clandestinos para eliminar a opositores, incluyendo el robo de bebés nacidos en cautiverio. Su discurso final, el 18 de septiembre de 1985, coincidió con su cumpleaños número 52 y se convirtió en un momento histórico. "El sadismo no es una ideología política ni una estrategia bélica, sino una perversión moral", afirmó con firmeza.
Una carrera marcada por la valentía
Strassera inició su carrera judicial en el Juzgado Federal N.º 4. Durante la dictadura, enfrentó presiones para frenar hábeas corpus de personas detenidas ilegalmente. En una ocasión, al negarse a retrasar un dictamen, fue "ascendido" a juez de sentencia para apartarlo de causas sensibles. Con la llegada de la democracia, regresó como fiscal y asumió el desafío del Juicio a las Juntas.
Era conocido por su honestidad y coraje personal. Radical de convicción, mantuvo su independencia incluso ante las críticas dentro del propio Poder Judicial. Vivía con modestia en un departamento cercano a Tribunales y no buscaba protagonismo, aunque su papel en el juicio lo convirtió en un símbolo de la justicia en Argentina.
El legado de "Nunca más"
La frase que inmortalizó Strassera no solo cerró un capítulo de impunidad, sino que también fundó una nueva etapa basada en la memoria y la justicia. Su alegato sentó las bases morales para las futuras generaciones y consolidó la importancia de no olvidar los crímenes de la dictadura.
A diez años de su muerte, el legado de Julio César Strassera permanece vigente como un recordatorio de que, en palabras del propio fiscal, "la paz no se funda en el olvido, sino en la memoria".