Guerra en la frontera: la violencia del ELN desata una crisis humanitaria en Colombia
Tras refugiarse y fortalecerse en Venezuela, el grupo rebelde ha desatado la peor violencia en Colombia en una generación
En el noreste de Colombia, la violencia ha alcanzado niveles alarmantes, dejando a comunidades enteras atrapadas en el fuego cruzado. Más de 54.000 personas han huido de sus hogares en la región del Catatumbo, mientras que al menos 80 han muerto en cuestión de días debido a los enfrentamientos entre grupos armados.
La conexión con Venezuela y el rol del ELN
El conflicto tiene raíces profundas, vinculadas al control del narcotráfico y disputas por la tierra. Sin embargo, un factor reciente ha intensificado la crisis: el respaldo del régimen de Nicolás Maduro al Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Este grupo guerrillero, nacido en la década de 1960, ha encontrado refugio en Venezuela, donde ha triplicado su tamaño hasta alcanzar los 6000 combatientes. Según las autoridades colombianas, Maduro ha utilizado al ELN como un amortiguador ante posibles amenazas a su régimen.
El presidente Gustavo Petro llegó a denunciar que el grupo armado se ha convertido en una "fuerza extranjera" que ha invadido Colombia, lo que representa un problema de soberanía nacional.
El colapso de la "Paz Total" y la crisis humanitaria
Los ataques del ELN han frustrado la estrategia de Petro de alcanzar un acuerdo de paz con los grupos armados, una promesa clave de su gobierno bajo la iniciativa de "Paz Total".
Entretanto, miles de civiles viven en condiciones desesperadas. En Tibú, una pequeña ciudad fronteriza con Venezuela, las escuelas han sido convertidas en refugios, y cientos de familias hacen fila cada día para recibir ayuda humanitaria.
"Todos los civiles nos preguntamos: ¿qué es lo que buscan? ¿Cuál es el motivo de esta guerra?", expresó Luz, una desplazada que huyó con su familia tras recibir amenazas de muerte.
La respuesta del gobierno colombiano
Ante la escalada de violencia, el Ejército colombiano ha desplegado tropas a la zona para frenar el avance del ELN. Sin embargo, analistas advierten que la influencia del grupo guerrillero y su respaldo desde Venezuela hacen que el conflicto sea aún más difícil de controlar.
La frontera entre Colombia y Venezuela, de más de 2090 kilómetros, se ha convertido en un territorio sin ley, donde el ELN opera con impunidad, beneficiándose del narcotráfico y de su relación con el régimen de Maduro.