Casa Rosada se distancia de la promesa de Villarruel de abrir causas por crímenes de la guerrilla de los 70
En plena polémica por la visita de diputados libertarios a represores presos, la vicepresidente dijo que irá a la Justicia porque "todos los montoneros deben estar presos, respondiendo por ensangrentar nuestra nación".
El gobierno de Javier Milei ha tomado distancia de la reciente promesa de la vicepresidente Victoria Villarruel de reabrir las causas relacionadas con los crímenes cometidos por organizaciones guerrilleras en los años 70. La promesa fue hecha durante un acto en el Senado en el marco del Día Internacional de las Víctimas del Terrorismo, celebrado el 21 de agosto.
A pesar de las declaraciones de Villarruel, en la Casa Rosada han dejado claro que esta no es una prioridad del gobierno. Este posicionamiento se da en un contexto político tenso, especialmente tras la polémica generada por la visita de un grupo de diputados libertarios a la cárcel de Ezeiza, donde se reunieron con ex militares condenados por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura, como Alfredo Astiz.
Villarruel expresó con firmeza su intención de reabrir todas las causas relacionadas con las víctimas del terrorismo, afirmando que "todos los montoneros tienen que estar presos, respondiendo por ensangrentar nuestra nación". Sin embargo, fuentes del gobierno han subrayado que esta postura no refleja la agenda del presidente Milei, quien en días recientes señaló: "Esa no es mi agenda".
Durante el acto en el Senado, Villarruel estuvo acompañada de familiares de víctimas de atentados terroristas cometidos por la guerrilla, así como de figuras destacadas como Claudia Rucci, directora del Observatorio de Derechos Humanos del Senado, e hijos de militares asesinados por el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). En sus declaraciones, Villarruel destacó que lo que antes parecía imposible, como homenajear a las víctimas del terrorismo, hoy es una realidad.
No obstante, el gobierno de Milei se ha distanciado de estos planes. Desde Casa Rosada, aseguraron que ni el Ministerio de Justicia ni ninguna otra área del Ejecutivo están considerando avanzar en presentaciones o reclamos ante los tribunales en relación a los crímenes cometidos por organizaciones armadas en los 70. Esta postura marca una clara diferencia entre las posiciones de Villarruel y Milei, y pone de relieve una tensión interna en el gobierno.