Dudas en el Senado por Lijo y García-Mansilla: impacto de la rebelión contra Cristina y el futuro de los jueces si son rechazados
La ruptura de cuatro senadores de Unión por la Patria generó tensiones internas y abrió la puerta a negociaciones en el Congreso. Mientras el kirchnerismo intenta frenar los pliegos de los jueces Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla, el Gobierno resiste y apuesta a bloquear la sesión.
La fractura de cuatro senadores peronistas, que conformaron el nuevo espacio "Convicción Federal", desató una crisis en el bloque liderado por Cristina Fernández de Kirchner. Aldo Salino (San Luis), Carolina Moisés (Jujuy), Guillermo Andrada (Catamarca) y Fernando Rejal (La Rioja) tomaron distancia del kirchnerismo y pusieron en jaque la estrategia opositora.
Cristina Kirchner no ocultó su enojo y deslizó que el Gobierno estaba al tanto de la ruptura antes de que ocurriera. "En algunos despachos de la Casa Rosada sabían que iba a haber divisiones en el bloque de Senadores de Unión por la Patria", afirmó en un acto reciente.
El oficialismo ahora evalúa evitar el quórum de 37 senadores necesario para habilitar la sesión del 3 de abril. Si la oposición no logra reunir ese número, los pliegos de Lijo y García-Mansilla podrían no ser tratados, favoreciendo la estrategia libertaria.
La postura del Gobierno y la posibilidad de una negociación
Desde la Casa Rosada dejaron en claro que no retirarán los pliegos y que se llegará a una votación en el Senado. "Después, que cada uno se haga responsable de lo que decida. Va a ser un principio de revelación", sostuvo un alto funcionario.
Sectores dialoguistas proponen un acuerdo más amplio que incluya a todas las fuerzas políticas y que contemple una eventual ampliación de la Corte Suprema. En este esquema, se evalúa la posibilidad de que el Gobierno negocie otros nombramientos en la Justicia para destrabar la situación.
El futuro de Lijo y García-Mansilla si el Senado rechaza sus pliegos
Ariel Lijo nunca juró como juez de la Corte, por lo que, en caso de rechazo, simplemente retomaría sus funciones en el Juzgado Federal N° 4.
El caso de García-Mansilla es más complejo, ya que ya juró y ha firmado fallos con la nueva conformación de la Corte. Aunque el kirchnerismo lo rechaza, en el máximo tribunal sostienen que su cargo sigue vigente hasta la finalización del período legislativo en noviembre.
El constitucionalista Félix Lonigro advirtió que no hay antecedentes de un juez de la Corte nombrado en comisión cuyo pliego haya sido rechazado por el Senado. En su opinión, si el Senado lo rechaza, su nombramiento debería caer. Sin embargo, la Corte podría mantenerlo hasta que se plantee un reclamo judicial.
La sesión del 3 de abril será clave para definir el futuro de los jueces y medir la capacidad de maniobra de Cristina Kirchner en el Senado. El Gobierno, por su parte, apuesta a que la fractura en el peronismo juegue a su favor.