El ejecutivo finalmente desplazó a Rodolfo Barra
Milei, desde Suiza, aceleró la salida de Barra y apunta a Ricardo Manuel Rojas, autor de "La Inflación como delito", para reemplazarlo.
El Gobierno ha decidido remover a Rodolfo Barra de su cargo como procurador del Tesoro tras un dictamen desfavorable en un caso judicial contra el Estado. Aunque estaba previsto que Santiago Caputo se reuniera con Barra el lunes para discutir su futuro tras el regreso de Javier Milei de Suiza pero el Presidente tomó la decisión de acelerar el proceso desde el exterior. Barra, que ha dividido su tiempo entre Buenos Aires, Uruguay y España, será convocado por Caputo para una reunión definitiva.
Ricardo Manuel Rojas, el candidato a procurador
El ex juez penal Ricardo Manuel Rojas emerge como el principal candidato para ocupar el cargo de Barra. Rojas, autor del libro "La Inflación como delito" y profesor en la Universidad Francisco Marroquín en Guatemala, ha sido elogiado por Milei en el pasado. "Este es el libro que todo los políticos chorros no querrían que leas, ya que te deja en claro la estafa de la que se trata el Banco Central y el robo vía la política monetaria. La defensa del BC es sinónimo de ser un delincuente", había comentado Milei en su cuenta de X. Fuentes cercanas al mandatario indican que "es alguien a quien Javier hace tiempo quería sumar, a quien respeta mucho", aunque aún no se ha hecho una oferta formal.
La controversia se intensificó debido a la recepción que tuvo la propuesta de Milei de criminalizar la emisión de moneda para financiar al Estado, una idea que Rojas ha apoyado en sus escritos. En una reciente columna para Panam Post, Rojas sugirió que el Presidente podría "disponer mediante un decreto que se implementen las acciones necesarias para que se denuncie y se investigue la responsabilidad de las cabezas de la administración anterior, por la creación de un plan sistemático de corrupción". Aunque no está claro si la llegada de Rojas revitalizaría este plan, lo cierto es que su nombramiento genera expectativa por su alineamiento con las ideas del mandatario.
En el Gobierno, el malestar con Barra es evidente, especialmente porque su dictamen no defendió plenamente los intereses del Estado en el ajuste de la administración pública. "Si el procurador no dictamina en un cien por ciento a favor del Estado es, de mínima, muy raro. Además, hay otros hechos que nos vienen haciendo ruido hace tiempo", se escucha en la Casa Rosada, indicando un clima de desconfianza y cambios inminentes en la estructura gubernamental.