El Gobierno buscará retomar el diálogo con la CGT tras el anuncio del paro
Los líderes de la central obrera endurecieron su posición ante las autoridades nacionales y crece el conflicto en la calle.
La Confederación General del Trabajo (CGT) sigue aumentando la presión contra el Gobierno de Javier Milei. Tras cortar todo tipo de diálogo con la Casa Rosada, la central obrera anunció un nuevo paro general para el 10 de abril.
Un plan de lucha en ascenso
El descontento sindical se viene manifestando con diferentes medidas de fuerza. La CGT no solo convocó al paro, sino que también se sumará a la movilización del 24 de marzo, en conmemoración del último golpe militar. Esta acción se da pocos días después de que varios gremios respaldaran la protesta de los jubilados, una manifestación que se repite cada miércoles y que ya tuvo incidentes frente al Congreso.
Para el 9 de abril, la CGT y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) preparan otra marcha masiva en reclamo de un aumento en los haberes jubilatorios. El acercamiento entre ambas organizaciones fortalece el plan de lucha contra la gestión libertaria.
Paro y movilización: qué se espera el 10 de abril
El paro general del 10 de abril afectará múltiples sectores, incluyendo transporte público, comercio e industria. Trenes, subtes y colectivos dejarán de operar, lo que complicará la movilidad en todo el país. Además, movimientos sociales como el Evita, MTE, CCC, Barrios de Pie y el Frente Popular Darío Santillán ya anticiparon su apoyo a la medida.
Desde el Gobierno atribuyen la radicalización de la CGT a la presión de distintos sectores que exigen mayor dureza contra las políticas oficiales. "Hubo una sobrerreacción de su parte. Se vieron obligados a tomar estas decisiones", aseguró un funcionario cercano a la Casa Rosada.
Pese a la tensión, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intentará retomar el diálogo con algunos referentes sindicales, aunque con pocas expectativas de frenar el paro. Entre los gremialistas que aún mantienen contacto con el Ejecutivo está Gerardo Martínez, líder de la UOCRA, aunque su postura crítica no cuenta con el respaldo de la mayoría de la CGT.
Las demandas del sindicalismo
En la reunión en la que se definió la medida de fuerza, la CGT planteó la necesidad de discutir paritarias libres, el aumento de jubilaciones y la situación del sector productivo e industrial. Además, respaldó el debate en el Congreso sobre un bono de $760.000 para jubilados y condenó la represión policial en protestas recientes.
Con una central obrera en pie de lucha y el diálogo prácticamente roto, el conflicto entre el sindicalismo y el Gobierno se encamina a un punto crítico, con nuevas movilizaciones en el horizonte.