El oficialismo y los dialoguistas acordaron para relegar al kirchnerismo en el Senado
En una cumbre con Victoria Villarruel, se selló un pacto para mantener el control de la Cámara alta y limitar al kirchnerismo a la vicepresidencia.
Este martes, el oficialismo y los bloques dialoguistas sellaron un pacto estratégico en una cumbre junto a la vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel. El objetivo es claro: mantener el control de la Cámara alta y relegar al kirchnerismo a un papel secundario. Aunque el Frente de Todos sumará una banca más en la próxima sesión, quedando con 34 integrantes, estará a tres votos de alcanzar el quorum y la mayoría propia.
Durante la reunión, se ratificó la continuidad de la mayoría de las autoridades actuales, con una excepción clave: la salida de la secretaria administrativa, María Laura Izzo, quien será reemplazada por Emilio Viramonte, asesor de Villarruel. Este cambio es significativo, ya que la secretaría administrativa es considerada el corazón operativo del Senado.
Las nuevas autoridades y el rol del kirchnerismo
Para la sesión preparatoria del 24 de febrero, se espera la ratificación de Bartolomé Abdala (libertario) como presidente provisional del Senado. Mientras tanto, el kirchnerismo conservará la vicepresidencia, actualmente en manos de Silvia Sapag (Neuquén), a menos que decidan proponer a otro legislador.
Otros cargos clave también se mantendrán: Carolina Losada (radical) seguirá como vice primera, y Alejandra Vigo (peronista disidente) como vice segunda. Además, Agustín Giustinian, una figura clave en el manejo legislativo del año pasado, continuará como secretario parlamentario.
El acuerdo refleja una estrategia para evitar que el kirchnerismo recupere influencia en el Senado, recordando los "viejos manejos y vicios" de su gestión anterior.
La suspensión de las PASO y otros temas en agenda
Uno de los temas más urgentes discutidos en la cumbre fue la suspensión de las PASO. Aunque aún no hay votos asegurados para su aprobación, la iniciativa avanzará este miércoles en la comisión de Asuntos Constitucionales. Para su sanción, se necesitan 37 votos, una mayoría absoluta que el oficialismo aún no tiene garantizada.
Además, se abordó la ley anti mafias, que ya tiene dictamen en el Senado pero podría ser modificada en las próximas semanas, lo que implicaría su regreso a Diputados para una segunda revisión.