La Casa Rosada se entusiasma con la asunción de Trump
El Gobierno argentino anticipa beneficios en acuerdos con el FMI y atracción de inversiones gracias a la relación con el nuevo presidente estadounidense.
Este lunes, el presidente argentino Javier Milei asistió a la toma de posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, y en la Casa Rosada se respira un aire de optimismo por lo que esta nueva administración republicana puede significar para Argentina. "Estamos entusiasmados", aseguran desde el Ejecutivo.
Milei tuvo un lugar prominente en el Capitolio, detrás de los expresidentes de EE.UU., lo que ha intensificado las expectativas del Gobierno argentino sobre las oportunidades que se presentan con este nuevo capítulo.
Beneficios Esperados de la Relación Bilateral
La presencia de Milei en la ceremonia no solo fue simbólica; se espera que la relación con Trump facilite un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Kristalina Georgieva, directora del organismo, ya ha mencionado que una delegación técnica visitará Buenos Aires la próxima semana para avanzar en este sentido. Además, el Gobierno argentino ve en este vínculo una oportunidad para atraer inversiones en sectores clave como la energía y la tecnología.
El acercamiento también tiene un componente ideológico. Milei y Trump comparten una visión crítica hacia el socialismo, la Agenda 2030 y las políticas climáticas, posicionando a ambos como aliados en una "batalla cultural a escala internacional". Este alineamiento podría extenderse a la creación de una "Liga de Naciones Conservadoras", con figuras como Giorgia Meloni y Benjamín Netanyahu, como una alternativa a las Naciones Unidas.
Impacto de las Políticas de Trump en Argentina
Al asumir, Trump anunció medidas proteccionistas, incluyendo aranceles a terceros países para favorecer la economía estadounidense. Sin embargo, desde la Casa Rosada se asegura que estas políticas "no nos afecta en nada". La relación con China, un socio comercial vital para Argentina, también está en la mira, aunque el Capitolio busca reducir la influencia china en la región, lo cual podría tener implicaciones para Argentina.