Milei monitorea la previa de la marcha desde la Casa Rosada y Karina recibió a Bullrich junto al jefe de Casa Militar
Milei recibió a Eyal Sela en Casa Rosada tras suspender su viaje a Tel Aviv. Mientras tanto, monitorea el despliegue de seguridad ante la movilización convocada frente al Congreso.
El Gobierno se encuentra en máxima actividad en medio del debate parlamentario sobre el DNU que habilita el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la marcha convocada en rechazo a la gestión de Javier Milei. Desde la Casa Rosada, el mandatario monitorea el operativo de seguridad, acompañado por su hermana Karina Milei y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Un operativo de seguridad bajo la lupa
El despliegue de las fuerzas de seguridad es encabezado por Bullrich, con 1500 efectivos federales y un férreo control en los accesos a la Ciudad de Buenos Aires. En las primeras horas del día, Karina Milei mantuvo una reunión con la ministra para coordinar los detalles del operativo, en conjunto con la Casa Militar. Además, el asesor presidencial Santiago Caputo se sumó a los encuentros con los jefes de la SIDE para definir estrategias clave.
Por la tarde, el ministro de Economía, Luis Caputo, llegó a Balcarce 50 y, sin realizar declaraciones, se dirigió directamente al sector de Presidencia. Su presencia se da en un contexto de tensión financiera y volatilidad en los mercados.
Milei se involucra en la estrategia de seguridad
Luego de las críticas por la actuación policial en la manifestación anterior, el Presidente reafirmó su respaldo al accionar de las fuerzas de seguridad y mantuvo su confianza en Bullrich para liderar el operativo. No obstante, decidió involucrarse de manera más activa en la coordinación para evitar nuevos incidentes.
Desde el oficialismo aseguran que el objetivo es garantizar el orden sin caer en excesos. Sin embargo, la Casa Rosada advirtió que se actuará con firmeza en caso de desbordes o intentos de romper el vallado instalado en las inmediaciones del Congreso.
Mientras tanto, el Gobierno sigue de cerca la sesión en Diputados, donde busca lograr la aprobación del DNU 179/2025, clave para consolidar el acuerdo con el FMI. La presencia del vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán, en el Congreso refuerza la estrategia de negociación oficialista.
Con la manifestación en marcha y el debate legislativo en desarrollo, la Casa Rosada se mantiene en alerta ante posibles repercusiones políticas y económicas de la jornada.
Coordinación del operativo con Bullrich y la Casa Militar
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, mantuvo una reunión con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de la Casa Militar para ajustar los detalles del operativo. La Policía Federal ya instaló un vallado en la Plaza de Mayo y refuerza la seguridad en las inmediaciones del Congreso.
El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, también se mantiene activo en la Casa de Gobierno. Durante la mañana, recibió al embajador de la Unión Europea, Amador Sánchez Rico, y luego se reunió con el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa. Más tarde, a las 18, tiene agendado un encuentro con inversores.
Seguridad reforzada en el Congreso y accesos a la ciudad
Desde las primeras horas del día, el Gobierno implementó controles en los accesos ferroviarios y viales a la Ciudad de Buenos Aires a través de Gendarmería y la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). A diferencia de otras movilizaciones, el Ejecutivo decidió no aplicar el protocolo antipiquetes.
Las fuerzas federales instalaron un sistema de vallado en el Congreso para evitar contacto directo con los manifestantes. La decisión se tomó luego de una reunión entre Bullrich, el asesor presidencial Santiago Caputo y los jefes de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Sergio Neiffert y Diego Kravetz.
Advertencias del Gobierno sobre posibles disturbios
Desde Casa Rosada advirtieron que cualquier intento de derribar el vallado será reprimido. En caso de disturbios, se prevé el uso de camiones hidrantes para disuadir a los manifestantes. Fuentes oficiales aseguraron que no esperan la presencia de barras bravas y que el despliegue será similar al utilizado en la apertura de sesiones ordinarias.
El Ejecutivo busca evitar incidentes como el ocurrido con el fotógrafo Pablo Grillo, quien sufrió una fractura de cráneo por el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno disparado por un efectivo de Gendarmería. "La intención es evitar un choque directo a menos que sea provocado por los manifestantes", señalaron desde el oficialismo.